Seguidores

sábado, 31 de diciembre de 2011

Tú conmigo

Qué mejor para terminar el año y para comenzarlo, que la ternura y luminosa sencillez de Ángel González. El mismo que nos enseñó que gracias a una sonrisa amanece sin sombras la alegría del mundo. Así sea.


Muerte en el olvido

Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos, con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.

Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el que la habita...

Ángel González en Palabra sobre palabra


Que nunca falte alguien que nos piense, porque (lo escuché el otro día) existimos porque alguien nos piensa, y no al contrario. Y que siempre haya unos brazos dispuestos a acogernos.


Mucha luz y mucho cariño para este 2012.
Mi abrazo para todos.







jueves, 29 de diciembre de 2011

Lullaby


Hoy me ha sorprendido, de buena mañana, la música y la dulzura de este poema. Me acompañará todo el día (y más), como un mecerse en un mar en calma.



Duérmete, corazón mío, duerme.

Llora, si quieres, un poco,
que yo estoy a tu lado.
No tengas miedo. Olvida.
Cierra los ojos a medida
que yo los cierre. Vente.
Medita, corazón mío, niño,
con aquel meditar de lluvia fina
de las postrimerías.
El sueño te reclama, vente.

Duérmete, corazón mío, duerme.

Josep Palau i Fabre en "Poemas del alquimista"

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Agonía


La dama de Shalott de John Wiliam Waterhouse 

Tú no vienes.
Te sientas a mi lado
y te gusta hacer preguntas
y esperas
que yo extraiga un pez brillante
del fondo del lago.

Pescadora no soy.
Nadie me ha visto enturbiando la orilla del río
con unas botas de agua.

Lo que estremece al buscador de oro,
ese brillo convulso,
para mí es dolor.



Luisa Castro en "De mí haré una estatua ecuestre" 


domingo, 25 de diciembre de 2011

A jugar...



Hoy me ha enseñado mi sobrino, mi queridísimo y entrañable Santi, una interesante y amena página sobre Monet, con motivo de la exposición que en 2010 tuvo lugar en el Grand Palais de París.

Al cargar la página tenemos dos opciones: recorrer la exposición eligiendo la opción “GALERÍA” o realizar un divertido recorrido interactivo por sus cuadros. Un bonito juego en el que podréis interactuar con los cuadros (dando palmas, jugando con el ratón y hasta soplando) si elegís la opción “VIAJE”. Aquí os dejo el enlace, a mí me ha relajado mucho.
A viajar y disfrutar!!!



jueves, 22 de diciembre de 2011

Sólo para sentir



A veces leo cosas que se me quedan pegadas durante todo el día y marcan un momento de luz deslumbrante. Claridad como la alegría de un descubrimiento que cambia algo en las entrañas. Eso me pasó esta mañana en el momento de leer este maravilloso poema que me atrapó para todo el día y más. Qué belleza inexplicable. Sólo para sentir.


Antínoo

Bajo el peso nocturno del cabello
o bajo la luna diurna de tu hombro
busqué el orden intacto del mundo
la palabra no escuchada


Largamente bajo el fuego o bajo el vidrio
busqué en tu rostro
la revelación de dioses que no conozco

Pero pasaste a través de mí
como pasamos a través de la sombra.

Sophia de Mello Breyner


Sophía

Flashmob


Son concentraciones "espontáneas", en el sentido de que no pretenden dar espectáculo organizado, sino que buscan más bien la satisfacción personal, que siempre se traduce en curiosidad, participación y solaz de los espectadores (también improvisados). Se suelen convocar por medio de "pásalo", a través del móvil o las redes sociales. Los participantes llevan a cabo alguna corta manifestación cultural o social a la que pueden unirse los paseantes animados. Al finalizar, lenta y pacíficamente, se dispersan. Cada uno a lo suyo. Me ha gustado, aunque algunos se han utilizado con fines comerciales. Y me gustaría participar en alguno de estos Flashmob.

Os dejo aquí un par de ellos, en Youtube se puden encontrar muchos más.







martes, 20 de diciembre de 2011

Pablo

Hoy ha llegado a mis manos un nuevo ejemplar de "20 poemas de amor y una canción desesperada" de Neruda, el poeta de todos, Pablo. Es una edición de 2001, pero muy bonita y cuidada, con tapas azules, de la colección Joyas EDAF, no podía ser de otra forma puesto que de una joya se trata.
Como el otoño agita ya las manos en gesto de despedida, he elegido este poema, el número 6, "Te recuerdo como eras...", porque es difícil decantarse, aunque sabemos de los imprescindibles: "Me gustas cuando callas...", "Puedo escribir los versos más tristes..." y "La canción desesperada".



Te recuerdo como eras

TE RECUERDO como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
Y las hojas caían en el agua de tu alma.

Apegada a mis brazos como una enredadera,
las hojas recogían tu voz lenta y en calma.
Hoguera de estupor en que mi sed ardía.
Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.

Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
hacia donde emigraban mis profundos anhelos
y caían mis besos alegres como brasas.

Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.
Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma!
Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
Hojas secas de otoño giraban en tu alma.

Pablo Neruda en "20 poemas de amor y una canción desesperada"


Ricardo Eliecer Neftalí Reyes Basoalto, Pablo Neruda



sábado, 17 de diciembre de 2011

2 de ángeles


Dos poemas de Alda Merini en "La carne de los ángeles"



Monumento al ángel caído en el Parque del Retiro de Madrid


Nada puede cantar el silencio mejor que vosotros,
sin embargo vuestra materia es el beso.
Vosotros con un beso turbáis las mentes,
con un beso tocáis los orígenes de la tierra.
Vosotros con un beso rozáis las alas de los otros ángeles,
y vuestros labios son promiscuos y atentos,
y vuestros labios son pétalos de rosas
y no dan flores,
y vuestros labios son polen vivo
puesto que santifican a los hombres.
Ninguno de vuestros besos cayó al suelo,
ninguno de vuestros besos cometió pecado
porque si los labios de los ángeles se tocan
generan luz.


Monumento al ángel caído en el Barrio Latino de París (Fuente de Saint Michel)


     Habéis entrado en nuestras casas como vasallos
y reyes al mismo tiempo.
     Habéis desorientado las multitudes y en nuestra
mente entró el látigo de Dios.
     Nos habéis golpeado con amor, ángeles,
para reintegrarnos al diseño de Dios.
     Y con vosotros los demonios nos han arrollado, y la
noche fue feroz, pero jamás lucha fue más dulce
y jamás tan bella una meta.
     Habéis triunfado, oh ángeles del olvido.



Monumento al ángel caído en la Piazza Statuto de Turín


lunes, 12 de diciembre de 2011

Memoria de mi mano





Cuánto amamos o al menos yo he amado esta
habitación    (Louis Aragon)


Cuando llegué
habían ya huido todos los pájaros
y la ternura,
como una vieja dama afrancesada,
ponía gesto de obligación
a la calidez de las horas robadas.
La risa daba frialdad de vacío a tu espalda,
y el infinito deseo enarbolaba una locura
como el resto apostado en el último juego.

Después paseé por calles
tan acogedoras como mi hogar,
por plazas más abiertas que mis ojos.
Atrapé entonces la despedida
en el hueco de mi mano que acarició tu rostro,
mi mano estremecida y amorosa,
y la acerqué a mi pecho en un gesto inútil.

Y aunque no volverá la luz
a pintar de blanco mi sonrisa
y las caricias huirán como alas tristes y heridas
del cielo de mi alcoba tercamente amanecida,
yo sigo con la mano apretada en el pecho
guardando las cenizas de aquel, tu antiguo deseo,
En paz ya conmigo y sin miedo.

Monalisa



sábado, 10 de diciembre de 2011

la claridad




Posiblemente la claridad esté en la espalda
y gire conmigo
cuando me doy vuelta con rapidez por sorprenderla.
Posiblemente esta apariencia de juego
constituya la más grave condición fisiológica
y la claridad sea una parte mía,
la de atrás.
Posiblemente no haya habido error sino pureza:
la claridad, sin manos;
los ojos porque sí, junto a otros ojos.
Posiblemente todo tienda a abrir algo,
a ponernos las manos o los ojos
en la única claridad tangible,
en la espalda del otro,
enseñándonos a darnos vuelta en el otro.
Posiblemente la claridad sea un órgano
para multiplicar lo oscuro a través nuestro,
lo oscuro debilitado
por quién sabe qué asunto sin nosotros.


Roberto Juarroz en "Segunda poesía vertical"

jueves, 8 de diciembre de 2011

De nuevo la verdad (esa gran sobrevalorada)



TAL VEZ
                                                           Con Montale


Tal vez una mañana, cuando salgas de casa,
la transparencia haya bañado el mundo
con su virtud, y todo,
fachadas, rostros, títulos, slóganes,
deje ver su verdad, su realidad
sin trampas ni tapujos.

Si logras superarlo,
nada te mentirá a partir de entonces
impunemente, nada
mantendrá su ficción ante tu desconcierto
y podrás afrontar la espuma de los días
sin falaces ensueños ni ciegas esperanzas,
mirándole a los ojos a la vida,
falsaria, seductora,
sin hacerte ilusiones,
con decisión, con confianza.

Jesús Munárriz en "Va por ustedes"


martes, 6 de diciembre de 2011

Encuentros



(...)
No sé cantar ni armonizar la música en la cuerda,
pero le hablo al silencio con voces de ternura,
hablo a los goznes
y hablo a las ventanas,
cuento cosas hermosas a los quicios de todas las salidas,
también cosas terribles.

Veo venir por el camino a un hombre inacabable...

Enrique Gracia Trinidad en "Encuentros"

viernes, 2 de diciembre de 2011

Así



Como dice mi apreciado amigo J.: "las cosas bellas, si se comparten, son mucho más bellas."


Leo estos días el libro de poemas “La carne de los ángeles” de Alda Merini (ya os dejaré alguno en este sitio) y, como suceden casi siempre las mejores cosas, así sin buscarlas, por casualidad, de la mano del azar, me encontré con este vídeo de la película de Wim Wenders.



Quien publica el vídeo en youtube, lo asocia a estos maravillosos versos de Rilke:

¿Quién, si yo gritara, me escucharía entre
las cohortes de los ángeles?  Y  aun suponiendo
que un ángel de pronto me apretase contra su corazón:
me extinguiría ante su existencia más fuerte.
Porque lo bello no es sino el comienzo de lo
terrible, que todavía podemos soportar
y admiramos tanto, pues impasible desdeña
destruirnos. Todo ángel es terrible.


Rainer Maria Rilke (Elegías de Duino, I)

Dedicatoria: al lejano, es decir, al que está tan cerca. Al que roza mi costado. Al que quisiera regalar unas alas. Con mi mejor amor.




miércoles, 30 de noviembre de 2011

lejana y sola





Nunca desayunaré en Tiffany
ese licor fresa en ese vaso
Modigliani como tu garganta
                                           nunca
aunque sepa los caminos
                                     llegaré
a ese lugar del que nunca quiera
regresar

           una fotografía, quizá

una sonrisa enorme como una ciudad
atardecida, malva el asfalto, aire
que viene del mar

                          y el barman
nos sirve un ángel blanco, aunque
sepa los caminos nunca encontraré
esa barra infinita de Tiffany
                                        el juke-box
donde late el último Modugno ad
un attimo d'amore che mai più ritornerà...

y quizá todo sea mejor así, esperado

porque al llegar no puedes volver
a Itaca, lejana y sola, ya no tan sola,
ya paisaje que habitas y usurpas
                                               nunca,
nunca quiero desayunar en Tyffany, nunca
quiero llegar a Itaca aunque sepa los caminos

lejana y sola.

Manuel Vázquez Montalbán en "Nueve novísimos poetas españoles"







domingo, 27 de noviembre de 2011

ni siquiera la lluvia




"Paisaje" de e.e. Cummings, que también pintaba



en algún lugar al que nunca he viajado,
felizmente más allá de toda experiencia,
tus ojos tienen su silencio: 
en tu gesto más frágil hay cosas que me rodean 
o que no puedo tocar porque están demasiado cerca.
tu mirada más fugaz me abrirá fácilmente
aunque me haya cerrado como un puño,
pétalo por pétalo me abres como la Primavera abre 
(tocando hábil,  misteriosamente)
su primera rosa o si deseas cerrarme,
yo y mi vida nos cerraremos muy bella,
súbitamente, 
como cuando el corazón de esta flor imagina 
la nieve cayendo cuidadosa por doquier 
nada que hayamos de percibir en este mundo
iguala la fuerza de tu intensa fragilidad,
cuya textura me somete con el color de sus campos, 
retornando a la muerte y la eternidad con cada respiro.
(no sé qué es lo que en ti cierra y abre,
sólo algo en mí entiende que la voz de tus ojos
es más profunda que todas las rosas) nadie,
ni siquiera la lluvia,
tiene manos tan pequeñas

e.e. cummings


sábado, 26 de noviembre de 2011

Hermitage


Como me sé incapaz de escribir sobre la colección del Hermitage que se expone ahora en el Museo del Prado, y que vi el otro día, pues que hablen las imágenes.







miércoles, 23 de noviembre de 2011





TEORÍA DE LA SALVACIÓN II


Un buen amigo
cuida cría y va educando a su hija mestiza
en la ciudad salobre que odia la ambigüedad

Otro amigo
anilla y trata de proteger a los polluelos de búho real
en el país neorrico que decidió hace mucho
no tener lugar para tales criaturas

Una tercera amiga
se toma a los estudiantes tan en serio
como han de hacerlo los profesores:
sabe que para poder enseñarles algo
ha de ser capaz de aprender de ellos

Para caer hacia arriba
no hay otra vía que la de amar
muy mucho.

Jorge Riechmann en "Cuaderno de campo"

martes, 22 de noviembre de 2011

Nada soy


Picasso "Madre y niño", 1902


Nada soy
bajo el vuelo del águila,
en su tripa de acero
sólo un poco de carne,
en mi vientre una gota de sangre,
una vida que nace,
una flor que florece.

No se doblará ese niño
ni verá a su madre jamás doblegarse.

Luisa Castro en "Amor mi señor"

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Marina del libro





Inquiero los porqués, los hasta cuándo
los cómo y dónde
y esa pregunta muda que me ahoga
y vive en el silencio.

Y entonces tú contestas
Majestuoso
enorme gamo verde
país de agua
donde los soñadores se dan cita.

Me hablas
grande mar
telón del cielo

y tus olas responden como páginas
de un libro cuyo autor lo sabe todo

como páginas, mar

y como pétalos
de una rosa que nunca se deshoja.

Blanca Andreu en "El sueño oscuro"

domingo, 13 de noviembre de 2011

Sin etiquetas

 Se ha dado en llamar "poesía de la conciencia", a un cierto movimiento poético contemporáneo preocupado por temas sociales, políticos y de la globalización. No deja de ser una etiqueta y, como tal, inexacta e incapaz de abarcar todo lo que comprende.

Comienzo ahora la lectura de un nuevo libro de poemas: “El común de los mortales” de Jorge Riechmann, recién editado. Al parecer, encasillado en ese movimiento. Yo prefiero dejar aparte las etiquetas y disfrutar de la poesía, degustarla, pensarla y sentirla. Cada vez me doy más cuenta que la poesía es pura filosofía o, mejor dicho, filosofías: de lo social, amorosa, del lenguaje, psicológica… De la vida!  Y es sentimiento y es fuego y juego y sueño... Sea como fuere, para disfrutar.


BETWEEN  MYSELF  AND  DEATH

PONGO tu cuerpo desnudo
entre yo y la muerte
decía el gran Rexroth

y es verdad pero no es toda
la verdad:

entre la muerte y yo
están también lirios morados florecidos tardíamente en la montaña
la alegre impaciencia del perrito entes del paseo matinal
la quebrada melodía de algunos paisajes
ciertas páginas improbablemente perfectas en un mundo
      perfectamente imperfecto
el sabor de la fruta y el de las lágrimas y el del agua
la siesta en la hamaca más de una tarde de agosto
demoradas conversaciones llenas de meandros e imprevista transparencia
y también la despedida y el duelo y el dolor

y entonces 
otra vez
tu cuerpo desnudo

Jorge Riechmann en "El común de los mortales"

viernes, 11 de noviembre de 2011

La luz



No se puede prever. Sucede siempre
cuando menos lo esperas. Puede pasar que vayas
por la calle, deprisa, porque se te hace tarde
para echar una carta en correos, o que
te encuentres en tu casa por la noche, leyendo
un libro que no acaba de convencerte; puede
acontecer también que sea verano
y que te hayas sentado en la terraza
de una cafetería, o que sea invierno y llueva
y te duelan los huesos; que estés triste o cansado,
que tengas treinta años o que tengas sesenta.
Resulta imprevisible. Nunca sabes
cuándo ni cómo ocurrirá.
                                      Transcurre
tu vida igual que ayer, común y cotidiana.
"un día más", te dices. Y de pronto,
se desata una luz poderosísima
en tu interior, y dejas de ser el hombre que eras
hace sólo un momento. El mundo, ahora,
es para ti distinto. Se dilata
mágicamente el tiempo, como en aquellos días
tan largos de la infancia, y respiras al margen
de su oscuro fluir y de su daño.
Praderas del presente, por las que vagas libre
de cuidados y culpas. Una acuidad insólita
te habita el ser: todo está claro, todo
ocupa su lugar, todo coincide, y tú,
sin lucha, lo comprendes.
                                      Tal vez dura
un instante el milagro; después las cosas vuelven
a ser como eran antes de que esa luz te diera
tanta verdad, tanta misericordia.
Mas te sientes conforme, limpio, feliz, salvado,
lleno de gratitud. Y cantas, cantas.

Eloy Sánchez Rosillo

martes, 8 de noviembre de 2011

11ª EDICIÓN PROYECTO LECTURA ENCADENADA



El amigo bloguero Gybby, ha resultado ganador de este concurso en cadena, en que el afortunado ganador se llevará el premio de un libro.
Si queréis participar podéis consultar las bases del concurso en su blog Rock Life.
Yo ya me he apuntado.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Julia

Mi querida amiga Julia se marcha un poquitín más lejos. Poco a poco se van alejando todos los seres más queridos. Aunque sé que siempre será mi querida amiga, también sé que el tiempo y la distancia irán haciendo de las suyas. Ya no la tendré todos los días para reír o llorar juntas. O simplemente para caminar una al lado de la otra o ir de compras, al cine, a bailar... No será la presencia a la que recurro siempre y que siempre responde. Pero seguiremos conservando esta valiosa amistad, en mi corazón y el suyo. Mi queridísima Julia!


El rojo es su color


Unos versos que le escribí para su cumpleaños, allá por mayo, son mis palabras para Julia:

La alegría tiene tu nombre
soles y olor de mayo,
acunan tu risa de alturas
y frondas prendidas en tu aire
frescor de brisas
milagro de primavera.

Altos vuelos ahora y siempre.

Monalisa

Ella hizo realidad mi sueño de volar. Me subió, literalmente, al cielo.


jueves, 3 de noviembre de 2011

arteteatro

El amigo bloguero Fackel, trajo el otro día una entrada sobre Tadeusz Kantor, (en su blog “La antorcha de Kraus”). Vi a Tadeusz Kantor y a su mítico grupo, con el que solía trabajar: “Cricot 2”, por primera vez en Palma de Mallorca, allá por el año 1983. Y desde entonces cuenta con mi admiración y mi devoción. Tanto, que lo he visto siempre que ha traído alguna obra suya a España. He disfrutado muchísimo viendo su teatro, repleto de una plasticidad tan impresionante que llena la vista y todos los sentidos, de tal forma que, al finalizar sus obras, sales del teatro inundada de sensaciones. Imposible ya olvidar algunas escenas, imágenes paralizadas, la música, sus simbolismos…


Algunas las he visto en compañía de amigos tan queridos que forman y conforman una parte muy importante en mi vida, y ya para siempre. También ellos acuden, en este momento a mi memoria.


Después de “Wielopole, Wielopole” (Su pueblo natal, allá en Cracovia), la que más me impresionó, tal vez por ser la primera vez que veía algo de Kantor, que siempre marca un antes y un después; ví en Murcia su famosa “La clase muerta”, después vinieron en Madrid  “Qué revienten los artistas” y “Jamás volveré aquí”, título elegido por el artista cuando ya sabía que moriría pronto a consecuencia de su enfermedad. Y no volvió, aunque sí lo hizo su grupo teatral con la obra “Hoy es mi cumpleaños”, pero yo no pude verlo en esa ocasión: estaba muy absorbida por distintos asuntos familiares, imprescindibles.


Kantor siempre está en escena (en todas sus obras), dirigiendo, integrado como un personaje más del reparto. Observa, dirige, supervisa y se emociona, a veces recuerda, a la vista del público y de los actores, a los que va señalando, retóricamente, dónde y cuándo deben situarse. Me impresionó una larga escena en la que el lento movimiento rítmico, acorde con la música, va pasando in crescendo hasta un súmmum impresionante. Kantor, en escena (cómo no) paraliza radicalmente, con un sutil e imperativo movimiento de la mano, a músicos, actores e incluso al público, en el mismo momento en que uno de los actores hace el último doblez en el mantel de una enorme mesa que han ido recogiendo entre todos, coincidiendo con la última nota de la música casi ensordecedora. En ese momento, música, actores, director y público son uno sólo. Todos hemos ido siguiendo el mismo ritmo y obedeciendo, con una especie de encantamiento, las directrices escénicas de Kantor. En el momento del silencio y la parada, algo mágico y estremecedor sobrevuela toda la sala. Impresionante! Nunca lo olvidaré.


Recuerdo también de una noche en las tabernillas de Lavapiés, compartiendo cañas con algunos de los actores. Nosotros no hablábamos polaco ni ellos español, pero no importaba, compartíamos risas, nosotros la satisfacción por lo que habíamos visto y ellos por su actuación, y bebíamos cerveza.


Se puede encontrar en la red todo tipo de información, vídeos y fotografías de este gran artista que, además de escritor y director de teatro, también fue pintor (se nota mucho en esa plasticidad de algunas escenas de sus obras de teatro). He elegido este vídeo que me parece muy descriptivo de su estética y su temática, pero podéis encontrar muchos más, incluso la obra completa de “Wielopole, Wielopole” en Youtube, en esta dirección.








miércoles, 2 de noviembre de 2011

Cuando te conocí



   Cuando te conocí
el tiempo no había llegado todavía;
el mundo no había llegado todavía:
tu llanto no había llegado todavía.
La luz no era aún la luz y era
el despertar un tránsito
de claridad a claridad y todo
era una nada densa y envolvente
unos momentos antes de la creación.

   Después, como un derrumbe,
como un alud de realidad,
como una ola de conciencia, vino
la materia a campar por sus dominios.
Y vino el tacto y la desesperanza.

   Hablo de cuando no existía el universo.
Cuando te conocí
tu cuerpo no había llegado todavía.

Rafael Guillén



martes, 1 de noviembre de 2011

Noviembre





Soneto XCV

¿Quiénes se amaron como nosotros? Busquemos
las antiguas cenizas del corazón quemado
y allí que caigan uno por uno nuestros besos
hasta que resucite la flor dehabitada.

Amemos el amor que consumió su fruto
y descendió a la tierra con rostro y poderío:
tú y yo somos la luz que continúa,
su inquebrantable espiga delicada.

Al amor sepultado por tanto tiempo frío,
por nieve y primavera, por olvido y otoño,
acerquemos la luz de una nueva manzana,

de la frescura abierta por una nueva herida,
como el amor antiguo que camina en silencio
por una eternidad de bocas enterradas.


Soneto XCVI

Pienso, esta época en que tú me amaste
se irá por otra azul sustituida,
será otra piel sobre los mismos huesos,
otros ojos verán la primavera.

Nadie de los que ataron esta hora,
de los que conversaron con el humo,
gobiernos, traficantes, transeúntes,
continuarán moviéndose en sus hilos.

Se irán los crueles dioses con anteojos,
los peludos carnívoros con libro,
los pulgones y los pipipasseyros.

Y cuando esté recién lavado el mundo
nacerán otros ojos en el agua
y crecerá sin lágrimas el trigo.

Pablo Neruda


viernes, 28 de octubre de 2011

NADA



Nada me diste, avaro,
que yo no ganara a pulso.

¿Hiciste tú verdes los prados?

Luisa Castro en "Amor mi señor"


Con amor a las cosas que quedan sin explicación. Tal vez porque no pueden, ni deben, explicarse.



lunes, 24 de octubre de 2011

esplendor

Bill Viola "Transformarse en luz"


Cuando yo aún soy la vida

La vida me rodea, como en aquellos años
ya perdidos, con el mismo esplendor
de un mundo eterno. La rosa cuchillada
de la mar, las derribadas luces
de los huertos, fragor de las palomas
en el aire, la vida en torno a mí,
cuando yo aún soy la vida.
Con el mismo esplendor, y envejecidos ojos,
y un amor fatigado.

¿Cuál será la esperanza? Vivir aún;
y amar, mientras se agota el corazón,
un mundo fiel, aunque perecedero.
Amar el sueño roto de la vida
y, aunque no pudo ser, no maldecir
aquel antiguo engaño de lo eterno.
Y el pecho se consuela, porque sabe
que el mundo pudo ser una bella verdad.

Francisco Brines

sábado, 22 de octubre de 2011

Y vivimos aún






Y vivimos aún porque detrás del odio
hay puertas sin cerrojos y mirillas abiertas a los campos,
porque detrás del enigma hay un pan bueno,
un agua que no olvida su destino de mar
aunque recuerde
el orgullo de altura de la nube.
Aún estamos aquí porque de vez en cuando
vienen a confortarnos la duda y la mentira,
a retirar este sabor oscuro y malicioso
- algo que no entendemos -
de la boca.

Entonces respiramos con más fuerza,
y pueden las camisas recordar
que fueron ramas del árbol
que sirvió para que el fuego primitivo sustraído a los dioses.
Confirman el botón y la sonrisa
una mandálica forma de ruedas o planetas,
para encerrar secretos de cansancio,
adornos inservibles.

Y a veces nos queremos.

Enrique Gracia Trinidad en "Crónicas del laberinto"

martes, 18 de octubre de 2011

miedo

Greta Garbo



VAYA CON DIOS, MI AMOR

Y cuando cada tarde te acercabas
a cualquier sinfonola, invariablemente
a escuchar nuestro amor nunca existió
y ya lo ves nos falta fe, diríase
que has comprendido al fin, que pierde rienda
el corazón, y tregua el ejercicio
de soledad.
                 ¡Qué puta estás saliéndome,
cariño mío!
O cuánto miedo tienes,
no a la fragilidad de los destinos
y al precio amargo de la felicidad
(que nunca viste a Greta sollozando
I want to be alone”, ni a Vivien Leigh
en el Puente de Waterloo,
ni al negro que tenía el alma blanca
tocando en love-back, en la penumbra,
El tiempo pasará)
Sino tan sólo, simplemente, miedo.

Guillermo Carnero en “Nueve novísimos poetas españoles”


sábado, 15 de octubre de 2011

El cometa

"Tightrope-dancer" de Kees Van Dongen


MI ADOLESCENCIA O CÓMO ME CONVERTÍ EN RENTISTA

Fue el año del cometa. Todo pasó muy rápido, pero todo era hermoso. Yo comprendí que la lluvia es una muchacha con muchos siglos de edad, que nunca pudo creer, y que por eso viene a vernos en las horas más dulces. Comprendí que la música era un cuerpo, jeunesse, aguas donde creció la catedral del verano. Encontré mis poemas en los árboles, en los barrios oscuros, en las cantinas del amor fingido. ¡El teatro en los  tiempos de Clarisa! Y las calles me parecían un país extranjero. Y el deseo, la luna de Laforgue. Fue el año del cometa. Las palabras volaban de repente. Detrás de cada amigo había un ángel. Los profesores salían del instituto flotando, tendidos sobre una nube. Decían adiós con la mano. Y en las clases las muchachas - passer, passer, puella - sostenían un pájaro, un clavel de cristal. Parecían princesas. Nuestra casa aburrida se había vuelto un palacio, decoración colonial, un pueblo belga, obtuso en la colina, un barco que encalló para siempre en la luz. Y yo, que había amado tanto y había visto fundar ciudades en el cielo, comprendí que el alma es sensible. ¡Hijo, vuelve a casa! Supe que la belleza existe. Y que el aire nos quiere.

Sucedieron muchas cosas aquel año. Fue el año del cometa. Todo era hermoso y todo nos dolía. Y quizá todo estaba destinado a perderse.

Pero yo desperté junto a un cofre de estrellas.

José Luis Rey en "Volcán vocabulario", Visor de poesía



miércoles, 12 de octubre de 2011

Equilibrio

John Everett Millais

Que haya un punto de luz,
aunque esté lejos.

Que el agua corra,
no importa si más tarde.

No debiera quererle,
es decir, debiera.

No te desgaje nada
aun a pesar de todo.

Luis Muñoz

domingo, 9 de octubre de 2011

En blanco y negro



Hay un hombre que camina solo
camina como si nada
como una sombra
como una mancha de aceite dorado se desliza
mira los escaparates y las puertas
y al cielo
De tanto en tanto.


En tonos grises y sepia sueña y espera
guarda en su corazón un tesoro
una alcancía hecha a golpes de recuerdo
algo que no comparte y se niega
como una causa perdida
como una ausencia soleada
asoma un guiño furtivo
De tanto en tanto.


Salta, sonríe, mira y calla
como si las monedas que lleva en los bolsillos
no fueran nada
como si la puñalada fuera una historia escrita
como un ciego que espera una mano abierta
De tanto en tanto silba y calla.


Tanto dolor se agrupa en su costado!


Monalisa



viernes, 7 de octubre de 2011

Buenos días tristeza




DESFIGURADA APENAS

Adiós tristeza.
Buenos días tristeza.
Estás inscrita en las líneas del techo.
Estás inscrita en los ojos que amo.
Tú no eres exactamente la miseria,
pues los más pobres labios te denuncian
por una sonrisa.
Buenos días tristeza.
Amor de los cuerpos amables,
potencia del amor,
cuya amabilidad surge
como un monstruo incorpóreo.
Cabeza sin punta,
tristeza bello rostro.

Paul Eluard (Versión de Luis A. Cano)




Ayer estuve viendo, de nuevo, esta película. El título me hizo recordar los versos de Paul Eluard. Aunque tengo que confesar que sí, la tristeza me habita últimamente.


miércoles, 5 de octubre de 2011

El cofre del tesoro



Por necesidad, seguramente por necesidad, o así quiero pensarlo, regresan de nuevo a mí unas cajas que permanecían dormidas, en lo oscuro, que nunca en el olvido. Contienen la mayoría de los libros que he ido atesorando durante tantos años. Los voy abriendo poco a poco, con cuidado y con una gran emoción. Saco cada volumen, lo miro, lo acaricio, lo repaso. Cada libro me trae unos recuerdos, sentimientos, historias inventadas tan reales, tan vividas. Mucho que pensar. Sin duda emocionante, muy emocionante, ma non troppo. Durante unos años he estado sin querer imaginar qué sentiría cuando llegase este momento. Y lo que siento es que, por primera vez durante estos últimos años, estoy en mi sitio ¿Por qué no habría de estarlo si están aquí el tesoro de mis libros y la sangre de mi sangre? Sin embargo, aún hay sueños y deseos por cumplir. El día que no los haya estaré perdida para siempre… y sin remedio. Como muerta. La esperanza, ahora sí, perdida. Espero que no para siempre.

Recupero Stendhal y “Rojo y Negro”, Thomas Mann y su “Montaña mágica”, Tabucchi y “Sostiene Pereira”, mis “Flores del mal” que son las de Baudelaire, Emily Dickinson, Samuel Beckett, mi querido Gabo, León Felipe…. Sólo he abierto una de las cajas del botín del tesoro, y me emociona pensar lo que descubriré en las demás.


domingo, 2 de octubre de 2011

Allegro ma non tropo




En esas horas que el calor del sol
aflora el alma de las rocas
y, cabalgando sobre ellas, la vida se acomoda
en los muslos y en las yemas de los dedos,

todo lo que quiero es algo grande,
y agradezco esa belleza que hiere e incomoda,
y el silencio de los hombres me es indiferente,
y me entrego a las exigencias del corazón

como quien cruza una noche sin deseo,
como si conociera el camino,
como si hubiera desatendido mis sueños,
como si la victoria se hubiera entregado sin esfuerzo.

Juan Massana en "Huésped de tu voz"

Música cautiva




                   
                      A dos voces

"Tus ojos son los ojos de un hombre enamorado;
tus labios son los labios de un hombre que no cree
en el amor," "Entonces dime el remedio, amigo,
si están en desacuerdo realidad y deseo."

Luis Cernuda







viernes, 30 de septiembre de 2011

Otoño


"Cuatro árboles" de Egon Schiele

hoy
las hojas muertas
iban más rápido que yo



Henri Meschonnic

jueves, 29 de septiembre de 2011

No amanece




                                                                            Pasan los días y no amanece 
José Antonio Llamas


Hoy se produjo esa imprecisión a la que pongo tu nombre.
Temí que no volviera a amanecer y se diluyeran tus huellas.
Sabes que en la cordura hallo en ti mi vereda.
Sin tener certidumbre de la proximidad del alba
Tu perfil difumina mis cavilaciones.

Mañana, esa indefinición de tu faz en el agua,
Y el dolor de tus labios,
Un futuro que se devora en eterna noche.

Tu partida desata mi mente de la tierra.

Juan Pedro Fernández Blanco

lunes, 26 de septiembre de 2011

la luz se oía

mark rothko

(...)
Toda la luz se oía
igual que el merodeo de las olas
dentro de él.

(...)

Luis Muñoz

sábado, 24 de septiembre de 2011

Biografía




Atesoró recuerdos temeroso
de su pobreza íntima:
el billete de un viaje en autobús
con su mejor amigo a una playa recóndita,
la caja de cerillas de un hotel
donde se amaron con temor y con furia,
una foto de carnet con la marca grabada
de unos labios intensos
o una pulserita de cuero
que le anudó una chica en una fiesta oscura.

Los recuerdos se hicieron un vapor enseguida.
Tuvo luego otros
que le colmaron de imágenes
y le abrumaron con distancias
y quiso desprenderse de sus lazos
de afecto, de sus trampas cálidas,
de sus mensajes sin orilla.

Claro es que fue en vano. Y que al hacerle falta
les añadió veneno y miel y tuvo para ellos
ocasión y aventura, capítulos muy largos,
un destino inefable.

Luis Muñoz en “Manzanas amarillas”